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Ficha de Plantas

Árboles y palmeras

Coníferas

Arbustos y trepadoras

Plantas de flor

Plantas de interior

Frutales y huerto

Cactus y crasas

Gramíneas

Acuáticas

Frutos sin valor ornamental

Flor: enero-marzo

Hoja caduca

Temperatura media

Sol suave o sombra ligera

Suelo fértil, fresco, bien drenado

Riego regular

DE LOS BOSQUES DEL NORTE DE IRÁN

La Parrotia persica es endémica de la cara norte de los montes Elburz, una cordillera en forma de medialuna situada entre el mar Caspio y la gran meseta de Irán, la antigua Persia (de ahí el nombre específico), y los montes Talish, una subcordillera al sur de Azerbaiyán. Disfruta de la humedad de ese ambiente de montaña en un entorno de bosque mixto, donde vive en cotas inferiores a 700 metros junto a carpes (Carpinus betulus), árboles de la seda (Albizia julibrissin) y olmos del Cáucaso (Zelkova carpinifolia), entre otros. En estas zonas también existen extensiones casi puras de árboles de hierro, de gran belleza, donde al final del otoño se ve la alfombra de hojas multicolor extendida bajo las ramas cubiertas de líquenes. La especie se describió en 1831. Pertenece a la familia de las Hamamelidáceas.

Reportaje completo

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verdeesvida nº 80

ÁRBOLES Y PALMERAS

Parrotia persica

Árbol de hierro

Descripción

Aunque debe su nombre común a la extraordinaria dureza de su madera de grano fino, el verdadero tesoro de este pequeño árbol de origen persa es su extraordinaria otoñada, en la que se juntan el verde y una explosión de amarillos, anaranjados y rojos. Eso sí, solo es apto para las zonas climáticas más templadas, donde pueda gozar de un sol suave y una pluviometría de 450 a 675 milímetros al año. Sufre con los veranos ardientes y secos. Tolera en cambio la contaminación urbana, el viento y el frío (-23º, zona 6-9). Crece lentamente y es sumamente longevo. Se lo considera libre de plagas y enfermedades.

 

Tronco, copa y follaje

La Parrotia persica tiende a desarrollar ramas desde muy abajo y muestra una estructura abierta, erecta y ovoidal, de seis a 12 metros de altura y cuatro a seis de diámetro. Las dimensiones y el porte cambian en las variedades ‘Compacta’, ‘Vanessa’, columnar, ‘Pendula’, llorón, y ‘Horizontalis’. En los ejemplares maduros, la corteza, de tono gris y superficie lisa, luce decorativas manchas de color crema y gris claro que se producen con la descamación. Las hojas son simples y lustrosas, de unos 10 centímetros de largo y forma oval, con los márgenes crenados (rojizos en el follaje nuevo). Son caducas, aunque pueden permanecer secas en el árbol (marcescentes).

 

Flores y frutos

Florece cuando las ramas aún están desnudas, en pleno invierno. Las flores carecen de pétalos, pero son muy llamativas gracias al mechón de estambres rojos gruesos y cortos que surge entre brácteas aterciopeladas de color marrón oscuro. Generan frutos sin valor ornamental.

 

Cultivo y cuidados

Lo ideal es situarlo al sol, siempre que no sea fuerte, o en sombra ligera. Se adapta a todo tipo de suelos, aunque los prefiere fértiles, compactos, frescos y bien drenados; si son ácidos, mejor (la intensidad de los colores de otoño será mayor), aunque se adapta incluso a los calizos. El riego ha de ser regular todo el año. No requiere mantenimiento. Lo apropiado es plantarlo en otoño o invierno.

 

Usos

Es ideal para parques y jardines medianos o grandes, donde suele usarse como ejemplar aislado o en bosquecillos con otras especies de similares exigencias. Para plantar en alineaciones la más indicada es la variedad ‘Vanessa’.

 

Foto: Rick Gordon