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Ficha de Plantas

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Arbustos y trepadoras

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Frutales y huerto

Cactus y crasas

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Acuáticas

Cápsulas dehiscentes

Flor: abril-junio

Hoja caduca

Temperatura media o alta

Pleno sol o sombra ligera

Cualquiera, ligero, incluso calizo

Riego regular

EL TAMARISCO DE FRANCIA Y OTROS

El nombre específico del Tamarix gallica hace referencia a Francia, donde es el árbol emblemático de la Baja Camarga, en la Provenza, un paraje de agua dulce y salada en el delta del Ródano, en el que abundan estas plantas. Los tarayes son comunes sobre todo en las regiones mediterráneas pero también en las Canarias, de donde proviene el Tamarix canariensis. En la localidad murciana de Lo Santero, en Torre Pacheco, vive un ejemplar monumental de esta especie, de una edad que se estima milenaria por su tronco de 5,10 metros de circunferencia. Entre los tamariscos más ornamentales figura el Tamarix parviflora, que florece de forma espectacular en primavera (fíjate en la foto en ¡Esto es florecer!, en verdeesvida.es).

Reportaje completo

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verdeesvida nº 81

ÁRBOLES Y PALMERAS

Tamarix gallica

Taray, Tamarisco, Tamarisc, Tamariz

Descripción

La copa de color rosa pálido de este pequeño árbol forma parte del paisaje de primavera de las costas, marismas y riberas de agua dulce del Mediterráneo. El taray, tamarisco, tamariz o tamarisc es muy habitual en las playas, ya que vive bien en los terrenos salobres, incluso empapados de agua (es hidromorfo), y junto a los estanques. Emite pequeñísimas flores rosa pastel o blancas en la madera del año (nueva) antes de que broten las hojas. Se adapta a situaciones climáticas muy diversas, incluso al frío intenso (-29º, zonas 5-10), el calor fuerte y la sequía. No necesita cuidados especiales. Puede alcanzar entre cinco y ocho metros de altura y crece rápidamente.

 

Estructura, follaje y raíz

Por sus ramas finas y flexibles, la silueta de este tamarisco recuerda un gran arbusto o un árbol de porte llorón y aspecto plumoso. Sus pequeñas hojas verdeazules en forma de pequeñas escamas se imbrican recubriendo por completo las ramillas, que recuerdan las de los cipreses. A través del follaje esta planta expulsa el exceso de sal en forma de minúsculos cristales. La corteza del tronco y las ramas viejas es parduzca y agrietada. Cuenta con un sistema radicular pivotante que puede profundizar varios metros en busca de agua, y otro más superficial, que se extiende horizontalmente y le permite producir retoños.

 

Flores

Sus minúsculas flores (2-3 milímetros) de cinco pétalos son de color rosa claro y tienen cinco estambres en el centro. Surgen agrupadas en forma de densas espigas cilíndricas entre abril y junio. Los frutos son cápsulas dehiscentes que contienen semillas provistas de un penacho.

 

Cultivo y cuidados

Su situación ideal es a pleno sol, lo que asegura una copiosa floración. Se adapta a todo tipo de suelos, incluso calizos, aunque los prefiere ligeros. Es capaz de vivir con los pies mojados durante algunos periodos del año y quedarse sin agua en el verano. No requiere mantenimiento y se puede podar al final del invierno para darle forma.

 

Usos

Es ideal para los jardines en primera línea de costa por su tolerancia al ambiente salino, tanto como ejemplar aislado como en alineaciones e incluso setos libres. Su sistema radicular lo convierte en una planta ideal para fijar dunas y taludes en la ribera de los cursos y espejos de agua dulce.

 

Foto: iStock