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Fichas de plantas

Consulta las características y cuidados de las plantas ornamentales

Temperatura media y alta
Pleno sol o sombra parcial
Medio, ligero, bien drenado
Riego moderado
Hoja perenne
Flor: mayo-octubre
Bayas ovoides
DESDE EL SUR DE AUSTRALIA
La capacidad de la Scaevola aemula de resistir los veranos más cálidos y secos está relacionada con su hábitat de origen en el sur semiárido de Australia, donde crece en los suelos arenosos de los bosques esclerófilos (como la garriga mediterránea) de las zonas costeras especialmente. Es la más común de un género que se caracteriza por las flores en forma de abanico, o mano izquierda, como dicta el término latino scaevus. Ha dado pie a una gran cantidad de variedades e híbridos que han ampliado el rango de tonalidades de la flor —del violeta al lavanda, el rosa suave e intenso y el blanco— y la forma de las matas, que han ganado densidad y una floración más abundante en las series Whirlwind y Bombay. Las flores del híbrido ‘Suntastic’ son amarillas.
Plantas de flor

Scaevola aemula

Flor abanico

Descripción

Entre las especies de origen australiano que viven a gusto en el clima mediterráneo español está la Scaevola aemula o Scaevola humilis, una planta especialmente adecuada para macetas, jardineras y tiestos colgantes por sus tallos caedizos que se llenan de flores en forma de abanico violetas, rosadas o blancas. Es una planta muy resistente al calor y la falta de agua, precisa escasos cuidados y no suele sufrir problemas serios de plagas o enfermedades. Excepto en las regiones libres de heladas (zonas 10- 11), se desecha tras la floración ya que es poco resistente al frío (tolera hasta -3º). Crece rápidamente.

Matas y follaje

Las matas de la Scaevola aemula levantan entre 20 y 45 centímetros de altura y se extienden entre 30 y 60 centímetros. Están formadas por numerosas ramillas que suben y/o bajan, lo que les proporciona un aspecto informal, incluso despatarrado. Las hojas son pequeñas, de color verde vivo, perennes y levemente carnosas, dentadas y acabadas en punta. Existen numerosos cultivares, muchos de ellos compactos y muy floríficos (fíjate en el recuadro).

Flores

Cinco pétalos dispuestos en abanico conforman las singulares flores de esta planta. Son pequeñas —miden unos 2-3 centímetros— y abundantes, y surgen en las axilas de las hojas formando largas espigas florales. En algunas variedades la garganta es amarilla o verde. La floración empieza a mediados de la primavera y concluye en otoño.

Cultivo y cuidados

La flor abanico puede situarse a pleno sol o en sombra parcial. El sustrato ha de ser ligero, bien drenado, medianamente rico y neutro. Necesita riego moderado, siempre dejando que el sustrato se seque entremedias; no soporta el exceso de agua en el suelo ni su acumulación en la base del tiesto. Tolera el aire marino. La floración se prolongará si recibe nutrientes: compost en primavera al plantarla en el jardín y un abonado regular (con escaso contenido de fósforo) si vive en tiesto. Es autolimpiante, por lo tanto no es necesario pinzar las flores marchitas.

Usos

En macetas, jardineras y cestas colgantes, o en rocallas y como cubresuelos, dejando una distancia de unos 30 centímetros entre ejemplares. Se puede utilizar en solitario o combinada con herbáceas anuales y vivaces.

Foto: Flower Council of Holland