Registrate gratis para ver la revista

Ficha de Plantas

Árboles y palmeras

Coníferas

Arbustos y trepadoras

Plantas de flor

Plantas de interior

Frutales y huerto

Cactus y crasas

Gramíneas

Acuáticas

Flor: verano, en ejemplares adultos

Hoja perenne

Temperatura media y alta

Mucha luz, fuera del sol directo

Humífero, húmedo, bien drenado

Riego regular

LOS COLORES DEL TRÓPICO

El Codiaeum variegatum es originario de India, Sri Lanka, Malaisia, Indonesia, Filipinas, Nueva Guinea, el noreste de Australia y las islas Fiji, Molucas y Vanuatu, donde crece en las zonas abiertas de la jungla y los matorrales. A partir de la especie tipo y la variedad pictum, los viveristas han desarrollado cientos de cultivares de gran belleza. En las regiones tropicales y subtropicales, como el archipiélago de las Canarias, forman parte habitual de los jardines como ejemplares aislados o formando setos y macizos de arbustos y arbolitos buscando contrastes de color. También se dejan ver en patios y terrazas, plantados en tiestos. Solo sobreviven al aire libre donde las temperaturas no bajan de 10-13º en invierno. Acusan el frío con la pérdida de las hojas.

Reportaje completo

nº 86 >>
página 44

verdeesvida nº 86

PLANTAS DE INTERIOR

Codiaeum variegatum

Crotón

Descripción

Pocas plantas de interior lucen en su follaje variegaciones tan espectaculares como las que exhiben los crotones. La mayoría de los que se ven en los centros de jardinería son cultivares de la especie Codiaeum variegatum, que se distinguen por sus hojas coriáceas con formas y patrones cromáticos multicolores de lo más diversos. Además, estas plantas ejercen una acción purificadora en los ambientes de interior. En algunos lugares de España (zonas 11-12) pueden cultivarse al aire libre, en jardines o patios protegidos del sol directo. Son de muy lento crecimiento.

 

Matas y follaje

Los crotones son plantas vivaces o arbustivas que pueden desarrollar desde unos pocos centímetros de altura a dos metros. Las hojas son perennes, gruesas, de textura coriácea y superficie brillante. Pueden ser muy grandes (las hay de unos 30 centímetros de largo) o pequeñas; anchas o estrechas, incluso lineares; lisas u onduladas, lobuladas, torsionadas, arqueadas o recurvadas. Su extensa gama de colores abarca desde el púrpura y el rojo rubí a los más diversos tonos verdes, amarillos y anaranjados, cobrizos y metalizados, además del blanco. El repertorio de variegaciones es de lo más diverso: venaciones, punteados, manchas... Al quebrarse, tallos y hojas liberan un líquido lechoso tóxico, como euforbiácea que es.

 

Flores

Los ejemplares de cierta edad pueden emitir racimos axilares de pequeñísimas flores de color crema.

 

Cultivo y cuidados

Deben situarse en un ambiente muy luminoso para que las hojas no pierdan color, pero alejados del sol directo para que no se quemen. Soportan mal el frío y empiezan a sufrir cuando el termómetro baja de 15º. Precisan un sustrato rico, humífero y bien drenado, que ha de permanecer ligeramente húmedo, nunca seco ni encharcado. Lo ideal es regarlas por abajo introduciendo el tiesto en un cubo con agua libre de cal. Las pulverizaciones frecuentes les proporcionarán la humedad ambiental que precisan, sobre todo en los días cálidos o para contrarrestar la sequedad que produce la calefacción. El follaje se debe limpiar con un paño humedecido con agua ligeramente jabonosa, nunca con abrillantadores. Conviene darles abono para plantas verdes o humus líquido cada 15-30 días. Pueden verse afectados por la cochinilla cerosa y algodonosa, que deben retirarse a mano, y la araña roja en ambientes muy secos, que se trata con acaricidas.

 

Foto: Flower Council of Holland