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Fichas de plantas

Consulta las características y cuidados de las plantas ornamentales

Zonas 9-11: soporta hasta -5º
Pleno sol o sombra ligera
Cualquier sustrato, fresco, bien drenado
Riego moderado o escaso
Follaje perenne
Floración: verano-otoño
Aquenios con un vilano sedoso
UN GÉNERO QUE EVOCA AL DIOS BACO
El aroma a mosto que emiten las carquejas explica la alusión a Baco —Bacchus en latín—, dios romano del vino, en el nombre del género: Baccharis. Abarca unas 500 especies vivaces y arbustivas oriundas de América, lo que lo convierte en el más amplio de la familia de las Asteráceas o Compuestas. Genistelloides remite a su parecido a las genistas. En América del Sur se lo conoce como Baccharis trimera —variedad de Baccharis genistelloides según algunas clasificaciones y la misma especie según otras— y se suele usar en jardines naturalistas. Desde antiguo se emplea como planta medicinal por su alto contenido en flavonoides.
De América del Norte procede el Baccharis halmifolia, que se introdujo en España como planta ornamental y figura actualmente en la lista de especies exóticas invasoras, capaz de causar importantes perjuicios en el medio ambiente.
Plantas de flor

Baccharis genistelloides o Baccharis trimera

Carqueja

Descripción

A pesar de su aspecto fresco y herbáceo, el Baccharis genistelloides o Baccharis trimera es un pequeño arbusto o subarbusto perennifolio vigoroso y resistente, dotado de singulares tallos alados con los márgenes ondulados. Las matas lucen un brillante color verde y desarrollan entre 50 cm y un metro de altura. En América del Sur, donde lo llaman carqueja, está presente en los más diversos biomas, desde el Cerrado, la sabana brasileña, y zonas más selváticas, como la Mata Atlántica, hasta los pastizales de la Pampa, lo cual revela su adaptabilidad a distintas condiciones climáticas y suelos, siempre que el frío habitual no baje de -5 grados. Se considera una planta de bajo mantenimiento, capaz de tolerar la falta de agua una vez establecida. Crece a un ritmo medianamente rápido.

Estructura, follaje, flores y frutos

Las plantas son erguidas, de silueta irregular y aspecto de alga, con un verde más luminoso en las puntas. Están formadas por multitud de cladiodos, tallos con extensiones planas —triples en su caso: trimera— que cumplen la función fotosintética que les correspondería a las hojas. Toda la planta desprende un suave aroma a mosto. Es una especie dioica, es decir, con flores femeninas y masculinas en pies distintos. Desde mediados del verano al otoño emite pequeños capítulos —las carquejas son asteráceas—, parecidos a los de los cardos; son de color blanco o crema (en la foto de la derecha) y ofrecen néctar a abejas y mariposas. En los pies femeninos se forman abundantes pompones de sedosos vilanos que facilitan la dispersión de las semillas por el viento. No es una especie invasora.

Cultivo y cuidados

Disfruta sobre todo del pleno sol, aunque se adapta a la sombra ligera. Admite todo tipo de suelos, siempre que sean frescos, es decir con un cierto grado de humedad, y bien drenados. Pueden ser incluso calizos, arenosos y pedregosos, aunque prefiere los humíferos; no acepta los muy pesados, compactados o empapados, sobre todo si hace frío. Soporta heladas cortas de -100, aunque suele perder la parte aérea. El riego ha de ser moderado y regular hasta establecerse; a continuación puede sobrellevar periodos de sequía si el suelo es fresco. Una poda baja al final del invierno dará pie a que rebrote con un aspecto más herbáceo, verde y denso; en ese momento conviene aportarle abono orgánico. No suele sufrir plagas y enfermedades. Resiste bien el viento y tolera los aerosoles marinos.

Usos

En praderas y borduras, mezclada con vivaces y otros arbustos en plantaciones naturalistas, en setos bajos informales, jardines en primera línea de mar, y tiestos.

Agradecemos a la paisajista Amalia Robredo la revisión de esta ficha y los consejos sobre cuidados.

Fotos: Floramedia