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Fichas de plantas

Consulta las características y cuidados de las plantas ornamentales

Zonas 9-12: soporta hasta -5º
Sombra parcial
Cualquier sustrato, incluso pobre, bien drenado
Riego escaso
Follaje perenne
Floración: primavera al otoño
Frutos rojos comestibles
UN FRUTAL DE LA COSTA SUDAFRICANA
El hábitat de origen de la Carissa macrocarpa son los matorrales del sur de África próximos al mar e incluso las dunas, desde la bahía de Jeffreys, en el sur de Sudáfrica, a Mozambique. Se cultiva por sus cualidades ornamentales y sus frutos en las áreas de clima mediterráneo libres de heladas severas. En España no es difícil ver ejemplares en las costas de Levante. Sus ciruelas contienen una jugosa pulpa roja, rica en vitamina C, calcio, fósforo y magnesio. Los frutos han de consumirse bien maduros para evitar la presencia del látex y disfrutar de su dulzor suavemente ácido, parecido al de la fresa. Son astringentes y se suelen comer crudos o en mermelada. Al cosecharlos es necesario usar guantes para no pincharse con las espinas, largos aguijones bífidos en algunos casos dobles.
Arbustos y trepadoras

Carissa macrocarpa o Carissa grandiflora

Ciruelo de Natal

Descripción

Este decorativo arbusto espinoso de origen sudafricano reúne muchas cualidades para merecer un lugar en los jardines mediterráneos más templados. Sus perfumadas flores blancas en forma de estrella coexisten con frutos comestibles de color rojo vivo, del tamaño y la forma de una ciruela. Y todo ello en el marco verde de un denso follaje perenne de textura coriácea. Sus poderosas espinas bifurcadas lo convierten en una opción para formar setos defensivos. Se considera una planta de bajo mantenimiento, muy resistente a la sequía y el calor fuerte una vez establecida, pero no a las heladas. Acepta la mayoría de suelos, particularmente los pobres y arenosos. Crece con lentitud.

Matas y follaje, flores y frutos

Se trata de un arbusto muy ramificado y de silueta tortuosa que puede desarrollar entre dos y cuatro metros de altura, aunque existen cultivares compactos de porte menor, como el ‘Boxwood Beauty’ de la foto, y el ‘Prostrata’, de comportamiento rastrero, que no llega al metro de altura. La corteza es rugosa y de color pardo. El follaje, espeso y lustroso, está formado por hojas coriáceas ovales acabadas en punta y con bordes lisos. Las flores son blancas y de cinco pétalos, parecidas a las del jazmín común pero más grandes, nectaríferas (atraen a las mariposas) y de agradable aroma; surgen agrupadas en cimas o en solitario durante todo el año, pero especialmente en primavera. A la vez que florece maduran los frutos, bayas ovoides de pulpa roja. La savia es un látex tóxico.

Cultivo y cuidados

Prefiere la sombra parcial, pero puede tolerar el pleno sol siempre que no sea el del mediodía o la tarde; en sombra produce menos flores. Admite muchos tipos de suelo siempre que drenen bien. Agradece el aporte de abono orgánico a finales del invierno y el verano. El riego ha de ser moderado durante la implantación, y regular pero en dosis muy medidas una vez que ha enraízado; no tolera el encharcamiento. Soporta la sequía pero se resienten la floración y la fructificación. Las plantas en tiesto requieren aportes mensuales de un fertilizante universal líquido diluido en el agua de riego. Las plagas y enfermedades no suelen afectar a la Carissa macrocarpa. Solo necesita poda de mantenimiento; si se recortan los tallos que han dado flor se perderían los frutos.

Usos

Como ejemplar aislado, en macizos de arbustos de similares requerimientos, setos y medianas, y macetas. Es apto para los jardines costeros.

Foto: Shutterstock

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