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Fichas de plantas

Consulta las características y cuidados de las plantas ornamentales

Zonas 10-12: soporta hasta 2º
Mucha luz fuera del sol directo
Sustrato para cactus y suculentas
Riego escaso
Follaje perenne
Floración: invierno
Vilanos o papus con semillas
LIMONES, PLÁTANOS Y SANDÍAS MINI
El rowleyanus no es el único collar entre los senecios suculentos que se han reclasificado en un género propio, Curio. En el Curio citriformis, las cuentas recuerdan minúsculos limones... o lágrimas, y en el Curio herreianus, sandías en miniatura por la forma y los dibujos estriados de la superficie (en algunos momentos del año pueden adquirir bellas tonalidades rojizas). En el Curio radicans, en cambio, son alargadas y curvas como diminutos plátanos... o anzuelos. La función de las bandas traslúcidas que se observan en la superficie de las hojas, característica que comparten con otras suculentas, parece ser un recurso que permite que la actividad fotosintética se realice sin que los tejidos se dañen por sobrecalentamiento. Todas estas plantas proceden de las zonas áridas del sur de África, donde crecen sobre las rocas aprovechando las grietas para anclar sus raíces.
Plantas de interior

Curio rowleyanus

Collar de perlas

Descripción

Dentro del asombroso repertorio de formas vegetales de las suculentas, el Curio (antes Senecio) rowleyanus sorprende con sus largos collares de perlas, finos tallos guarnecidos de hojas modificadas en forma de minúsculas esferas que en su hábitat de origen se desarrollan a ras del suelo, pero cuyo efecto colgante la hace especialmente decorativa. Aunque es una vivaz rastrera, en jardinería se saca partido de su cascada de cuentas en ambientes de interior o exterior donde las temperaturas no bajen de 2º. Esta planta extremadamente sensible al frío es fruto de las condiciones de calor y sequía del sur de Namibia y el sudoeste del extremo austral de África. Apenas requiere cuidados y agua; el exceso de riego es precisamente su talón de Aquiles, sobre todo en otoño e invierno.

Plantas, hojas y flores

Los tallos son filiformes y pueden alcanzar un metro de largo; emiten raicillas en los nudos, lo que facilita la multiplicación por esquejes. Las hojas son muy abundantes y tienen la forma, el color y el tamaño de los guisantes (6-8 mm); la superficie es satinada y la surcan finas bandas traslúcidas (lee el texto en verde). En invierno, las plantas maduras pueden emitir flores en capítulo —los senecios pertenecen a la familia de las Asteráceas, como las margaritas o el diente de león— al cabo de un largo pedúnculo. Están formadas por florecillas blancas en las que sobresalen largos estambres púrpuras. Huelen a canela.

Cultivo y cuidados

Precisa un lugar muy luminoso —recibir unas horas de sol por la mañana le resulta muy beneficioso— y un ambiente ventilado, cálido y seco. El sustrato ha de ser pobre y seco, neutro o levemente calizo; es esencial que drene perfectamente y el tiesto tenga agujeros de drenaje, ya que le resulta muy perniciosa la acumulación de humedad a nivel de las raíces. No precisa mucho riego, puesto que las hojas le sirven como reservorio de agua. Para saber cuándo regar hay que esperar que el sustrato esté seco —se detecta fácilmente introduciendo un palillo de brocheta en la tierra—, y en ese caso introducir el tiesto en un cubo con unos dedos de agua para que se absorba por capilaridad; si el riego es por arriba se le debe dar agua hasta que salga por los agujeros de drenaje y luego dejar que escurra bien, sobre todo si la maceta se va a colocar dentro de un portatiestos estanco. Durante los meses más fríos, los riegos han de ser muy esporádicos. Le va bien recibir abono para cactus y suculentas con la periodicidad que indique el envase.

Usos

En tiestos altos o colgantes que permitan sacar partido de su efecto cascada.

Foto: Maja Dumat

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