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Fichas de plantas

Consulta las características y cuidados de las plantas ornamentales

Zonas 9-11: soporta hasta -4º
Sol matutino o sombra parcial
Humífero, fresco, bien drenado
Riego regular moderado
Follaje perenne
Floración: verano o más
Bayas negras (rara vez)
EL JAZMÍN DEL GRAN DUQUE DE TOSCANA
El cultivar ‘Gran Duque de Toscana’, cuyos jazmines recuerdan una pequeña rosa, rinde homenaje a Cosme III de Médici (1670-1723), el sexto gran duque de Toscana, coleccionista de animales y plantas exóticas, que fue el primero en poseer un ejemplar de Jasminum sambac en Europa. Se supone que el origen de este jazmín se sitúa en Asia tropical: India, donde se conoce como mogra o mograw, y el Sudeste Asiático. Su cultivo se extendió a muchos países del área, el sur de la península Arábiga y las islas del Pacífico. Es la flor nacional de Filipinas, donde lo llaman sampaguita, y una de las tres flores nacionales de Indonesia. Estos olorosos jazmines, que se recolectan abiertos o aún en botón, se emplean para confeccionar guirnaldas y collares, para aromatizar el té y para obtener aceites esenciales (zanbaq en árabe medieval).
Arbustos y trepadoras

Jasminum sambac

Jazmín de Arabia, Diamela

Descripción

Pequeñas pero fragantísimas, las flores del Jasminum sambac* tienen su momento estelar en verano, aunque la floración puede extenderse o producirse esporádicamente en otras épocas del año según la benignidad del clima. Empieza a sufrir cuando las temperaturas bajan de 0°. Es un arbusto trepador poco vigoroso que necesita un soporte donde sujetarlo. Puede alcanzar entre 0,5 y 3 m de altura, aunque en el cultivo en contenedor, el más habitual, se suele quedar en 1,5-2 m. Existen numerosos cultivares, tanto de flores simples como dobles y triples. Su ritmo de crecimiento es entre lento y moderado.

Estructura, follaje y flores

Es un arbusto sarmentoso de hojas perennes grandes, simples, lustrosas y de tono verde oscuro, parecidas a las de la gardenia. Puede perder el follaje según el rigor del clima. Las flores miden unos 2,5-3 cm de diámetro y surgen en ramilletes de tres a 12 en el extremo de las ramillas. Son blancas, de aspecto ceroso y se abren al atardecer; adquieren un tono mantequilla o ligeramente rosado al envejecer. Es una especie de gran variabilidad, entre cuyos cultivares destacan el famoso ‘Gran Duque de Toscana’, arbusto no trepador de lento crecimiento y fragantes flores triples; ‘Belle of India’, de flores blancas dobles y crecimiento moderado, y ‘Maid of Orleans’, de flores muy olorosas, entre los más bonitos y el que mejor se adapta a vivir con menos luz (en la foto).

Cultivo y cuidados

Requiere al menos 5-6 horas de luz solar al día para producir muchas flores. Lo ideal es que reciba el sol de la mañana y permanezca en semisombra por la tarde. El sustrato ha de ser humífero, de consistencia franco-arenosa, fresco, suelto y bien drenado. Precisa riego regular —más abundante en verano y escaso en invierno—, de forma que el suelo no se seque pero tampoco se encharque. El cultivo en tiesto —nunca de plástico o de un material que se recaliente— permitirá trasladarlo a un ambiente templado en las épocas frías. Necesita abono orgánico bajo en nitrógeno de forma regular. Se ha de vigilar la presencia de las plagas más habituales: cochinillas, pulgones, araña roja. Para incentivar la floración se deben recortar los ramilletes de flores pasadas por debajo del segundo par de hojas. Las podas ligeras ayudan a la planta a conservar una forma compacta.

Usos

Lo ideal es cultivarlo en una maceta o jardinera para disfrutar de su perfume en un patio o porche durante los meses más cálidos o en un ambiente de interior muy luminoso. Se puede plantar en el jardín en las zonas libres de heladas.


* Cuenta con el Award of Garden Merit de la Royal Horticultural Society por sus buenas cualidades jardineras.

Foto: Adobe Stock