Crisantemos de pequeñas flores para llenar las macetas
Son crisantemos de flores ‘de botón’, pequeños semipompones que coronan los tallos dándoles a las plantas un aire de ramo. Las series Jellyfish y Milkshake se han diseñado exprofeso para cultivar en maceta y asegurar una floración simultánea, uniforme y prolongada. Los colores brillantes y las tonalidades pastel de los crisantemos de estas colecciones mantienen su atractivo a lo largo del otoño y el invierno. Son plantas vivaces que se pueden cultivar al aire libre, siempre que el termómetro no baje de 5º, o dentro de casa en un lugar soleado o muy luminoso.
Jellyfish: luminosas ‘medusitas’
La serie se llama Jellyfish porque sus flores, perfectos semipompones, recuerdan a las medusas y parecen flotar sobre el verde del follaje. La gama abarca cinco ricas tonalidades tan otoñales como veraniegas: un vibrante anaranjado, un rosa cálido, un rosa alilado, un suave salmón y amarillo. La floración es abundante, homogénea y de larga duración.
Milkshake: golosos colores frutales
En la serie Milkshake, los nombres de las variedades se inspiran en los colores de los batidos de frutas: ‘Raspberry’ (frambuesa), ‘Papaya’ (naranja oscuro), ‘Banana’ (amarillo), ‘Coconut’ (blanco), ‘Cherry’ (púrpura). Las flores van abriéndose una a una en una prolongada floración; los pétalos son irregulares y contrastan con los tonos oscuros del centro.
Cómo asegurar una floración prolongada
Estos crisantemos para maceta son plantas vivaces obtenidas por hibridación no solo con el objetivo de conseguir un tamaño y forma de flor bonitos, sino también facilidad de cultivo. No exigen cuidados especiales: basta con atender sus requerimientos básicos. Suelen durar muchos años, pero también se pueden desechar al finalizar la floración.
• Aman el sol, sobre todo el de la mañana; precisan al menos seis horas para dar lo máximo. Tanto si se cultivan en exteriores como dentro de casa requieren mucha luz para florecer de forma sostenida.
• Su ambiente óptimo es de no menos de 50 y no más de 250. Si se mantienen dentro de casa deben situarse alejados de la calefacción.
• La tierra debe permanecer húmeda, pero sin encharcar. Los crisantemos acusan la falta de agua pero también el exceso, que puede provocarles pudrición radicular. Es importante comprobar la humedad del sustrato antes de volver a regarlos. Lo ideal es sumergir el tiesto en un cubo con agua para que el cepellón la absorba por capilaridad y, a continuación, esperar que escurra bien antes de devolverlo al portamacetas; es clave evitar que se acumule agua en el fondo.
• Durante los períodos de floración y crecimiento es importante aportarles de forma regular un fertilizante orgánico o para plantas de flor.
• Eliminar las flores marchitas de forma constante inducirá a las plantas a invertir energía y recursos en desarrollar nuevas floraciones.
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