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Fichas de plantas

Consulta las características y cuidados de las plantas ornamentales

Zonas 7-10: soporta hasta -15º
Pleno sol o semisombra
Humífero, fresco, bien drenado
Riego regular moderado
Follaje perenne
Floración: junioagosto
Bayas rojas esféricas
DE FOLLAJE ATRACTIVO Y SIN FRUTOS
Son numerosas las variedades de Nandina domestica que no producen flores ni bayas y se cultivan solo por su follaje, formado por abundantes hojas cóncavas y más redondeadas que en la especie tipo, que ocultan totalmente el ramaje. Suelen ser variedades compactas, incluso enanas, de gran impacto, ya que el follaje exhibe atractivas coloraciones rojizas durante todo el año y con llamativa intensidad durante el otoño y el invierno. Suelen crecer (muy lentamente) más a lo ancho que en altura y no necesitan poda. La variedad más popular es la ‘Fire Power’, que desarrolla por lo general 40-70 cm por 40-80 cm. Todavía más pequeñas son ‘Pygmaea’ y ‘Nana Purpurea’, de 30-45 cm de altura y 45-60 cm de diámetro, y radiante color rojo en otoño-invierno. Estas nandinas son óptimas para cultivar en maceta.
Arbustos y trepadoras

Nandina domestica

Nandina, Bambú sagrado

Descripción

Durante el otoño y el invierno tiene su momento estelar este arbusto de creciente popularidad sobre todo en patios y terrazas: los racimos cargados de pequeñas bayas rojas coinciden con el cambio de coloración del follaje hacia tintes anaranjados y rojizos por efecto del frío (en la foto). Son plantas esbeltas, de aire ligero y largos tallos con cierto aspecto de caña, en los que se insertan hojas compuestas por pequeños foliolos alargados y acabados en punta. Bambú sagrado es su nombre común por su parecido a esta planta, aunque no tienen ninguna relación botánica (la nandina es una Berberidácea). Una vez establecida, esta nativa de Japón y China resiste el frío, el calor fuerte y la sequía. Se considera de bajo mantenimiento y crece lentamente.

Matas y follaje, flores y frutos

Las matas están formadas por un haz de tallos rectos no ramificados de 1,50-2 metros de altura, de los que surgen casi de forma horizontal los largos pedúnculos de las hojas. El resultado es una silueta tan vertical como globosa. Entre julio y agosto produce panículas de diminutas flores blanquecinas que dan paso a llamativos racimos de pequeñas bayas rojas que permanecen en las plantas hasta la primavera. Son tóxicas. La fructificación es especialmente abundante en los cultivares ‘Umpqua Chief’ y ‘Richmond’. Existen cultivares interesantes solo por su follaje y son de porte menor (ver recuadro de la izquierda).

Cultivo y cuidados

Vive a gusto a pleno sol o en semisombra; admite la sombra pero el follaje se colorea menos. Se adapta a una amplia gama de suelos, aunque con preferencia por los ricos, humíferos, con un cierto grado de humedad (frescos) y buen drenaje; lo ideal es un pH neutro o ligeramente ácido (la alcalinidad puede provocarle clorosis). Agradece los riegos moderados regulares. Tal vez lo único que pueda aniquilar a una nandina sea el exceso de agua en el sustrato, ya que no suele verse afectada por plagas o enfermedades. Es perennifolia pero responde al frío intenso o a la sequía perdiendo el follaje; si el rizoma no se ha visto afectado vuelve a brotar en cuanto mejoran las condiciones. No necesita poda, salvo de limpieza si se han secado los tallos o las hojas se ven despobladas de foliolos. Agradece el aporte de abono orgánico a finales del invierno.

Usos

Como ejemplar aislado (lo ideal es procurar que haya alguno cerca para asegurar una polinización cruzada y una buena fructificación) y en alineaciones, incluso formando setos libres. Vive bien en maceta y contenedores.

Foto: Shutterstock